Todo esto pide tanto de mí, que me asusta demasiado. Pero ya tengo más de un pie afuera. La caída es inminente. Todos conocemos ese momento.

Es difícil intentar levantarse del suelo. Pero, después de un tiempo ahí, duele más no hacer nada.

Volver a empezar es un arte.

Tenías que ir por ello, como si no tuvieras miedo.

Me quedé pensando en eso que alcanzamos a conversar sobre el ego, que se camufla de muchas formas.

Creo que con el ego hay que aprender a hilar muy delgado; prestando mucha atención a esas cosas que nos incomodan.

Eso que nos punza quiere algo de nosotros.

Nos deseo suerte con los aprendizajes.

Pedí aprender

Este año me ha enseñado mucho, me ha mostrado mucho. Este año me ha dolido el corazón profundo, hondo. He recordado más seguido el abismo…


Hay flores que crecen en lugares inesperados. En mi peor lodazal aparece una que se llama fuerza.


Un día a la vez…

No sé cuántas veces me ha salvado esa frase tan cliché.

Hay anhelos que avanzan en nosotros, que evolucionan, aún cuando nos sentimos muertos.
Con la cara en la lona estamos más cerca de nuestra propia respiración. Seguimos vivos.

Tal vez la clave es resistir, en honor a lo hermoso. 🎍

Agradezco verme vivir.

Hoy leí algo muy tierno, era el diálogo entre un amigo y su perro. Existir es bueno, se decían.

Hay regalos escondidos en todas partes.

«El que tenga ojos para ver, que vea».