La muerte, tan implacable.
La vida, tan fugaz.
Escribo para volver a mí…
La muerte, tan implacable.
La vida, tan fugaz.
Leer te lleva a mundos nuevos.
Abrir un libro es aventurarse a lo desconocido, de muchas maneras: lo que está escrito y lo que despierta en nuestro interior.
Mi ADN… La costura ha estado a lo largo y ancho de mi familia. Por herencia materna y paterna, vengo de un linaje de mujeres costureras. Mi mamá me enseñó a coser a mano para hacerle ropa a mis muñecas. Uno se encuentra con los hilos primigenios del alma como tocado por los ángeles. 🪡
Esto, en lo que pongo tanto amor, me pide crecer. Pero bonito, tranquilo, con amor. ✨
El viejo habla de su pasado con Miguel mientras, juntos, a su paso de viejo, bajamos en grupo las escalas de esa casa. Entonces el amor se asoma a sus ojos y se enciende el brillo del anhelo silencioso en la opacidad natural de sus ojos viejos, ojos que han visto mucho, quizás demasiado.
Casi puede escucharse un aliento distinto en su corazón de viejo cuando, en medio de la conversación, llegan a su mente los recuerdos de esos lugares donde fue niño, donde labrar la tierra era el único camino permitido y posible.
Todos sabemos que su cuerpo viejo, cansado y enfermo no va a volver a pisar esos lugares. Pero sus ojos, que vuelven a la vida, y su sonrisa de niño en su cuerpo de viejo le conceden una cercanía tierna que no sólo lo abraza a él, sino a quienes estamos cerca y nos permitimos observar este breve momento.
Somos testigos de la vida, mientras dejamos testimonio de haber vivido.
Verme forzada a elegirme a mí misma, en lugar de esperar a que otros lo hagan, no puede ser algo tan malo. Al final, soy lo más real que tengo.
El corazón está lleno de anhelos, a veces más de los que puede sostener.
Algunos se cumplen porque nacen a tiempo. Otros mueren, incluso cuando se les trata con el cuidado que merece todo lo frágil y valioso. Esas muertes pesan en el pecho. Creo que es ahí donde se entierran los anhelos no vividos.
Puedes llorarlos toda la vida, pero eso no hará que se cumplan, mucho menos cuando dependen de otra alma, de otro deseo, de otra libertad.
Entonces conviene entender, y ojalá hacerlo pronto, que es necio —y hasta egoísta— intentar sostener vivos en los demás anhelos que ya solo son nuestros. ¿Qué nos hace creer que somos tan especiales como para merecer que alguien viva una vida distinta por nosotros?
Durante mucho tiempo amé creyendo que, si siempre daba lo mejor de mí, nadie querría irse. Qué pensamiento tan pobre. Tan carente de amor propio. Tan nacido del miedo a estar sola.
Hoy estoy sola.
O, tal vez, por primera vez en mucho tiempo, estoy conmigo.
La vida me está dando espacio y tiempo.
¿Quién soy yo para negarme?
Se agita el mar profundo de mis sentires.
Se agita conmigo en medio.
Todo esto mientras, a menos de un metro de mí, una nube de cristal gotea frente a mis ojos.
De: mí
Para: Imala
Confía en que las personas nos necesitan en sus vidas. Mai, ¿Quién no ama vestirse lindo y cómodo?. 🌱🎍✨
Ay, Colombia, Colombia
Poner en palabras es de las cosas que más rápido ayudan a vaciar la mente, el corazón y el espíritu.
Estoy muy triste. Sentirse desarraigado es un término que me regaló un buen amigo. Eso… eso es muy, muy hijueputa de sentir. Perder la tierra debajo de uno es espantoso. Pero la raíz sabe buscar hacia abajo; y a más hambre, con más fuerza se arraiga a otros lugares (que los hay). Cada día es un lugar, las personas son lugares.
No sé, seré muy romántica al pensar que todos somos buenos —porque obvio no—, pero el colombiano de a pie, en su mayoría, lo es. No me digan que no, que yo veo eso todos los días y en todas partes.
Entonces, nea… a seguir, sin violencia. ¡Qué feo eso!, no es necesaria. Hay que respirar, contar hasta diez y hablar. Porque todos somos una llama🔥, pero hay que saber usarla. 💪🏻🇨🇴❤️🩹