Cuesta mucho caminarse, recorrerse… Cuesta la vida entera, pero no me imagino un solo día haciendo algo distinto.
Alguna vez alguien me dijo que «hay que morirse de saberlo todo».
Escribo para volver a mí…
Cuesta mucho caminarse, recorrerse… Cuesta la vida entera, pero no me imagino un solo día haciendo algo distinto.
Alguna vez alguien me dijo que «hay que morirse de saberlo todo».
Aprender. Todo, permanentemente, enseña.
Coser es mi antorcha. 🕯️
Tan bella la magia de conversar, de conversarse.
Siento que la vida, aunque hermosa, nunca deja de doler. De una u otra manera punza, turba.
No debería sorprenderme, pedí aprender.
¿Por qué, para qué impedir?
Suelto y abrazo, agradeciendo todo. Aprendo, una vez más.
El silencio, renovando lo que está vivo.
Sigo culpando a otros. Es más fácil eso que reconocer que todavía no aprendo a sentirme suficiente para mí misma.
A veces siento que sumergirme entre tantas preguntas me ahoga. Me agota.
Una flor se deja besar por el río, sin intentar detenerlo.
Aguja con hilo. Vez a vez, existo. 🙌🏻🧶