Quiero pasar menos tiempo haciendo cosas que no me gustan.

Confiar en mi talento.

Dejar de sentirme cagada de miedo.

Y, solo dejar que lo que suceda solidifique mi espíritu, me permita entender, para soltar y soltarme, estando en paz.

Amar las preguntas, decía Rilke.

Momentos en los que quisiera arrancarme de vivir. Pero no puedo. Me sostiene el hambre de seguir aprendiendo.

Aprender a agradecer y dejar ir.

Dejar fluir.

Dejar seguir el curso natural de todo.

Respetar las reglas de este existir.

Maestra vida, Camará… te da y te quita, te quita y te da.

Seres que son como estrellas fugaces, que nos acompañan un tiempo, pero sin dejar de ser fugaces. Al final, se van, siguen su trayectoria.

Aprender esta lección duele hondo, pero la abrazo. ✨

A veces, la única forma de volver a armarse, es derrumbarse por completo.