Que dolor resignarme a la idea de que no voy a volver a ver esos ojotes mirándome y mirando todo de forma tan linda. Que golpe tan duro es asumir que ya no estás.

Tu muerte fue un nocaut demoledor, inesperado. No lo vimos venir, de ninguna manera. Tal vez, por eso es que, una semana después, no logro llorar como sé que necesito hacerlo.

Mi corazón está profundamente triste, pero anestesiado. Llorarte desde el alma me pide una energía que no tengo todavía.

.
Amaba mucho contemplarte, Negrita. Es que, fuiste tan linda siempre y tan chistosa.

Con una mentira piadosa te trajimos a vivir a esta casa. Y tú, como buen alebrije, nos llenaste la vida de muchas cosas bonitas.

Tengo por certeza que, como todos los de esta manada, fuiste un ángel. Tú me salvaste muchas veces, mi Negra hermosa. 🪄

Que bendición tan bella haber coincidido contigo, ojos de solecito. Fuiste tú quien me rescató a mí… Y yo siempre te voy a amar. 💛

Qué te reciba la calma, mi amor lindo.

Deja un comentario