Aprender a

No sentirnos mal por apagarnos de vez en cuando. Hermosamente lo dijo Cortázar: Así es la vida, un constante querer apagarse y encenderse.


No sentirnos mal por reposar. Muchas veces, como en este instante, llueve con mucha fuerza. Y no hay mucho más que podamos hacer, sólo parar.

A veces, seguir avanzando implica quietud. Y, en ese silencio, escuchar.

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