Cuando te dejo ir, me dejo ir.
Pensemos que vamos en direcciones opuestas. Vamos a perdernos de vista, por un tiempo…
Dicen que la tierra es redonda, confío en que sí.
Tal vez, cuando lleguemos al polo que es opuesto al hoy, las mentes pesen menos y las almas abunden en generoso entendimiento, ojalá proporcional a lo que creemos que es el amor de hoy.
Vuelvo a mí.
Vuelve a ti.
Siempre, gracias.