el Ego, un muro.

yo, un círculo… diminuto, pesado y lento.
apenas puedo avanzar y mi sombra no lo testifica.

¿qué y por qué me pesa tanto?
¿qué me absuelve?
¿por qué huyo con mi dedo adelante, apuntando al faltante en el otro?
¿quién me juzgó cuando a mí me faltó lo mismo, o quién va a hacerlo cuando me falte?

¿quién, perseverando, descubrió en la compasión una balanza justa, una manera de hacer la paces?

¿quién encontró su libertad en liberarme?

¿quién trajó a verdad la paradoja: abrir la jaula, para ser un verdadero hogar?

.

¿y si el amor es ser liviano, transparente; permitir que el otro aprenda lo que necesita aprender?

Deja un comentario