A veces, muchas veces, es más fácil pensar mal. A veces, muchas veces, un error del ego es darle a todas las ausencias el nombre de desinterés…

¿En qué lugar real y exacto nace cada ausencia?

– En el detenimiento, las respuestas. –

Hay ausencias que son treguas: para liberar del peso de las buenas intenciones, para que otras cosas puedan moverse, sembrarse y crecer en otros, nuevos y buenos, lugares.

Ausencias que nacen en medios hostiles, y que deben aprender a valerse por sí mismas; no son entendidas, ni pueden ser explicadas.

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