Un cielo azul, colmado de verano, también se permite evocar nostalgias. Quizá, no con la inminencia de un cielo de invierno.
¿Pero quién podría medirlo?
Escribo para volver a mí…
Un cielo azul, colmado de verano, también se permite evocar nostalgias. Quizá, no con la inminencia de un cielo de invierno.
¿Pero quién podría medirlo?